Hace tiempo que leí en no sé qué blog o foro a alguien que decía que erróneamente llamamos "paella" a lo que en realidad se llama "arroz en paella", ya que la paella es la sartén en la que se hace. Un momento de dispersión mental me ha llevado a buscarlo en el diccionario de la RAE... no sé si en el pasado esto era así o no, pero lo cierto es que ahora se le puede llamar paella a ambas cosas:
Tengo el chask muy abandonado... Tengo todavía pendiente un meme que me encargó Kyriah, y un montón de recetas de cosas riquisitas que ya se me están olvidando, entre otras tonterías que ahora me dedico a contar por Twitter, que me permite divagar menos ;)
Hace poco Raúl y yo fuimos a ver Coraline. Fue absolutamente genial :)
Al día siguiente le convencí para hacer galletas conmigo, así que no podían ser otras que éstas:
Ingredientes:
1 yema de huevo
5 cucharadas de cacao en polvo
225g de mantequilla
140g de azúcar
280g de harina
Preparación:
Mezclar la mantequilla y el azúcar, y luego ir añadiendo la yema batida y el cacao en polvo. Poco a poco, se va incorporando también la harina tamizada. Cuando la mezcla es homogénea, se separa en dos bolas, se envuelven en papel transparente y se dejan en la nevera entre 30 y 60 minutos. Después, se estira la masa entre dos hojas de papel de hornear, dejando una lámina de 3mm de grosor. Con un vaso o un cortador se van recortando las galletas, se pasan a la bandeja sobre papel vegetal, y se hace el botón presionando con un tapón en el centro y abriendo cuatro agujeritos. Antes de meter al horno, precalentado a 190ºC, se puede echar otro poco de azúcar por encima. Se hornean uno 10-15 minutos, y se dejan enfriar otros 5-10 minutos en las bandejas. De ahí se pasan a una rejilla hasta que estén del todo frías. Comer a discreción ;)
Yo usé margarina en vez de mantequilla porque era lo único que tenía en casa. Resultado: la masa estaba más blandita, por lo que llevar los recortes de galleta a la bandeja fue difícil... Niños, ¡cuidado con la mantequilla!
Hace ya tanto que no sé si te acordarás, me seleccionaron en una promoción de Bloguzz. Sin darme cuenta había pedido un tratamiento anticaída para hombre de Garnier, porque lo cierto es que se me caía bastante pelo (fatal para ir de amante secreta), y se nota que a ellos les pareció interesante dárselo a probar a una chica.
Esto fue como en primavera, que uno puede decir que se le cae el pelo por cosas estacionales. El tratamiento no parecía hacer gran cosa. Llegó el verano, que uno puede decir que el pelo sufre mucho con el sol y el cloro. Todo seguía igual. Llegó el otoño, y otra vez está el factor estacional. Ahí se me acabó la última gota del champú (las ampollas duran bastante poco y el contenido de la caja de por sí tampoco da para lo que se supone que sería el tratamiento recomendado). Y todo seguía igual, y no sé por qué no estaba calva ya a esas alturas.
Poco tiempo después fue la revisión médica y me dijeron que tenía un poco de anemia. Desde entonces estoy tomando medicación para reponer las reservas de hierro y se me ha dejado de caer el pelo. ¡Lo que es la vida! No necesitaba aminexil, sino hierro...