04 enero 2007

Grandes aventuras

Hay pocos géneros que me gusten tanto como el policiaco. ¡No hay nada como un libro que te engancha! Mi bulliciosa mente no hace más que rebuscar entre las palabras pistas que me digan quién es el criminal, y al igual que el Dr. Watson, siempre me quedo anonadada ante los giros que desvelan el final.

El día que Sara me hizo entrega de la biblioteca "Ciclo de lecturas, especial Granada ed.", me hizo un regalito muy especial: un libro de Aventuras de Sherlock Holmes (Mr. Forfy también me hizo un regalo, pero ya hablaré de él más adelante ;) ). En esta especie de escapada del famoso Ciclo de Lecturas de Sara, que tengo el honor de conducir, me ha parecido lo más conveniente que sea éste el libro que dé comienzo a la serie. Además, a ella le dio muy buenos resultados su pequeño homenaje al detective en los comienzos del Ciclo.

Espero que lo disfrutes y que me acompañes a lo largo de esta aventura ;)




-Vamos a ver -dijo Holmes-. ¿Sabéis dónde está el granero?

Los tres agentes inclinaron la cabeza en sentido afirmativo.

-Perfectamente. Entonces vais a subir al granero y cogeréis tres grandes brazadas de paja, y con ellas nos esperáis en el corredor del tercer piso.

Los tres agentes salieron del comedor.

-¿Para qué queréis esa paja? -preguntó Lestrade, cada vez más intrigado.

-¡Ah, querido! -exclamó Holmes con voz enfática y burlona-. Esa paja ha de ser la que nos traiga al testigo. ¿Tenéis cerillas, Watson? ¿Sí? Muy bien. Ahora, señores, tened la bondad de seguirme.

Cuando llegamos al tercer piso, ya nos esperaban en el corredor los tres agentes al lado de un gran montón de paja. Holmes, sin decir una palabra y con ademanes misteriosos, nos condujo a un extremo del pasillo. Los tres agentes sonreían; Lestrade estaba profundamente preocupado; yo no quitaba los ojos de Holmes, que parecía un prestidigitador disponiendo un complicado y divertido juego.

[...]

-A ver, Watson, tened la bondad de abrir esa ventana y prended fuego a la paja.

Así lo hice.

En seguida, empujada por la corriente de aire, una humareda espesa invadió el pasillo, mientras la paja seca ardía sonoramente.

-Ha llegado el momento de que aparezca el testigo. Vamos a ver, señores, procuremos gritar todos a una: "¡Fuego!" ¿Estamos? A la una... a las dos... ¡a las tres!

-¡¡Fuego!! -gritamos todos.

-Gracias. Otra vez.

-¡¡Fuego!!

-Muy bien; otra vez: la última.

-¡¡Fuego!!

Las voces debieron de oírse en todo Norwood. Apenas el eco se había apoderado de nuestro último grito, cuando ocurrió una cosa extraordinaria. En el fondo del pasillo, donde creíamos que no había más que la pared, se abrió una puerta, y un hombrecillo, con las ropas en desorden y los ojos fuera de las órbitas, salió dando brincos.

-¡Ajajá! -exclamó Holmes-. Tened la bondad, señores, de echar el agua de los cubos sobre la hoguera.

Y luego, volviéndose al inspector y haciendo una ceremoniosa reverencia, prosiguió:

-Amigo Lestrade: tengo el honor de presentaros al testigo principal, señor Jones Oldacre.

Aventuras de Sherlock Holmes: El misterio de Lower Norwood.
Sir Arthur Conan Doyle

1 comentarios:

saricchiella dijo...

Weee!! :D Qué honor!! una escapada del Ciclo de Lecturas! Me alegra muchísimo que te gustara tanto mi regalito ^^ Holmes podría ser una de mis... manías, digámoslo así. Creo que por eso me gusta tanto House. Aunque para salvarle la vida a una persona le destroce el hígado, un riñón y pulmón y medio.

xDDD "Sí, mira, ahora vais a por paja... que sí, hombre, a por paja... y ahora tú la prendes fuego... eeeso, muy bien..." La cara de Lestrade en esos momentos debía ser de las que no tienen precio xDDD

Espero que Mr. Holmes y Watson te den tanta suerte para tu escapada del Ciclo de Lecturas como me la dieron a mí!! :)

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