25 febrero 2007

Directo al corazón

Me acabo de dar cuenta de que todos esos regalitos de San Valentín que puse en su día no valen para nada. Y eso que personalicé con un I <3 U a mi propia judía, eché mano de los cables que tenía guardados de Electrónica Digital y aún estoy pensando en cómo poner un mensaje HTTP o quizá SMTP en mis braguitas. Vale, eso son autoregalos, pero es que mi novio no sabe de protocolos.

Como decía, me he dado cuenta de que todo eso no vale para nada. Y es porque son cosas que no van directas al corazón. El osito Tiddy sí:


22 febrero 2007

5 confesiones cinéfilas

Algo más recuperada de mi gripe, y por tanto con más capacidad de pensar, me he propuesto ocupar mi tiempo con este meme que copio de Mr. Forfy: 5 confesiones cinéfilas


1. La primera película que vi en nuestro primer y flamante vídeo VHS fue Pinocho (o, al menos, nos pasamos días intentando hacerlo :P), y en el cine, Aladdín.

2. Precisamente Aladdín es, seguramente, mi película de dibujos favorita. En general, las películas Disney de mi infancia me parecen las mejores sin discusión.

3. Por el contrario, no puedo ver Bambi (qué crueldad, matar a su madre, el único ser que le protege en el mundo!!) ni Alicia en el País de las Maravillas (odio a ese gato burlón).

4. Ver Amelie cambió mi vida porque me di cuenta de que no la estaba disfrutando en absoluto. Por eso, tiene el puesto de honor en mi ránking personal y de vez en cuando me gusta volver a verla.

5. Vale, reconozco que alguna vez me he dormido en el cine... Fue con El jardinero fiel, pero no porque no me gustara (todo lo contrario), sino porque era tarde y estaba muy cansada, y el ritmo de la peli no contribuía a mantenerme despierta.


¿Alguien se anima a hacer sus confesiones? ;)

20 febrero 2007

Cuentecitos

Era la hora de dormir.
La liebre pequeña color de avellana se agarraba fuertemente a las orejas de la gran liebre color de avellana. Quería estar segura de que la liebre grande la escuchaba.
"Adivina cuánto te quiero", le dijo.



Adivina cuánto te quiero


Este precioso cuento de Sam McBratney nos demuestra que el amor no es algo fácil de medir. Sin embargo, es sencillo ver con cuánto amor está escrito e ilustrado el cuento, y el amor que había en las manos que me lo regalaron :) ¡Gracias!

Últimamente he tenido la oportunidad de leer algunos cuentos en los que el autor intenta describir cómo es el amor y la amistad. Como por ejemplo, en este capítulo de El Principito, que es uno de mis favoritos:

-¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.

-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos".

-¿Crear lazos?

-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo y yo seré para ti único en el mundo...

-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...

-Es posible -dijo el zorro-. [...] Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito.

-Por favor... domestícame -le dijo.

[...]

-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.

-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

El principito volvió al día siguiente.

-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.


Hablando de cuentos, el viernes mirando la cartelera descubrí que Miss Potter no es otra que Beatrix Potter, la autora de los cuentos del conejo Perico y todo un jardín de animales que me tuvieron bien entretenida cuando tenía unos 7 años.



El conejo Perico con su madre y hermanitos


Tuve la mala idea de leerme su biografía antes de ver la película, pero saber lo que iba a pasar no le restó emoción. Renée Zellweger y Ewan McGregor les dan tanta vida a sus papeles que no puedo evitar enamorarme de ellos. A muchos les puede parecer una película ñoña y aburrida. Es inevitable porque Potter, en la vida real, debió de ser, de hecho, bastante ñoña. Y esta película es una biografía real. Salimos del cine encantados :)

16 febrero 2007

La cosecha de invierno

Ya está todo recogido: cuatro asignaturas, cuatro notas. Y las cuatro notas son Ms: 3 MH (Matrícula de Honor) y 1 MAL. Mal porque la cagué en el test de la primera parte del examen y en vez de un 7.5 tengo un 4. Así de drástico...


Si yo hice bien el problema... por qué... snif snif


En fin, ya me voy concienciando y asumiendo que no me queda más remedio que volver a estudiarme el libro de los dinosaurios para septiembre. Para entonces espero conseguir otro tipo de M...

14 febrero 2007

46 65 6C 69 7A 20 53 61 6E 20 56 61 6C 65 6E 74 ED 6E 21

O lo que es lo mismo... Feliz San Valentín! (en hexadecimal :P)

Este año quería resistirme a este día, y a pesar de que hoy precisamente no estoy de muy buen humor, he encontrado algunas cosas que vale la pena compartir.

Esta mañana, leyendo el 20 minutos, he visto que ellos también han descubierto la judía del amor:


La judía del amor!!

Por lo visto, saben dónde buscar regalos originales. Ya le di un repaso al especial de San Valentín de ThinkGeek en su día, y aquí te dejo lo mejorcito ;) (incluida la judía del amor!!)



Si quieres ver más, 20 minutos ha preparado una galería bastante interesante con algunas de estas cosas y otras tan monas como ésta.


¡Que lo disfrutes! :D


PD: No te olvides de envolver tu regalo!!

08 febrero 2007

El último marciano

Por fin vuelvo con el especial del Ciclo de Lecturas. Y lo hago con un libro del que no esperaba gran cosa no sé por qué, tal vez por la biografía de las primeras páginas, y que me impresionó por varios motivos.

Uno de ellos es lo bien elegidas que están cada una de las palabras. Leerlo se convierte en algo delicioso porque el autor es capaz de transportarte a Marte y verlo absolutamente todo, como si se tratara de una película. Por otra parte, describe perfectamente la naturaleza humana, en todas sus facetas. No hay ningún personaje que no te creas, ningún comportamiento que no hayas visto alguna vez. También me llamó muchísimo la atención la forma de seguir la historia, mediante capítulos apenas relacionados que son historias en sí mismos, que no necesitan nada más para mostrarte su esencia: un sentimiento, una vivencia, una reflexión.

Y precisamente, la reflexión general que propone el libro es, a la vez que escalofriante, una llamada de atención porque es el camino que estamos siguiendo. ¿Qué haremos cuando los recursos en la Tierra estén agotados y el ecosistema del planeta destruido? ¿Qué haremos cuando todas las naciones no sean capaces de convivir bajo el mismo cielo? Tal vez, como el hombre de negocios que se encuentra el Principito (me estoy enamorando de ese libro!), miraremos a las estrellas, al amplio universo, y nos consideraremos poseedores de todo cuanto vemos porque fuimos los primeros en querer que así fuera. Entonces, contaremos todas las estrellas, apuntaremos el número en un papel, lo guardaremos bajo llave en un cajón, y diremos que son nuestras porque ése será nuestro único refugio.

El extracto que te dejo aquí es un poco largo, pero vale la pena leerlo :) Y se lo dedico a Sara porque:
1.- es la única que leyó o dio muestras de haber leído y aprobado la anterior lectura :P
2.- me dijo "Este libro hay que leerlo"
3.- ... sí! Guapa! :D



Pasó una semana, y Spender aún no había vuelto. [...] Una mañana que podía haber sido la de un miércoles, la de un jueves o la de cualquier otro día en Marte, Biggs estaba sentado a orillas de un canal, de cara al sol, con los pies sumergidos en el agua fresca. Un hombre se acercó caminando a lo largo de la orilla. Su sombra cayó sobre Biggs. Biggs alzó los ojos.

-¡Bueno! -exclamó.

-Soy el último marciano -dijo el hombre sacando su arma de fuego.

-¿Qué dices? -preguntó Biggs.

-Voy a matarte.

-¡Déjate de tonterías! ¿Qué broma es ésa, Spender?

-Levántate, que voy a meterte una bala en el vientre.

-¡Por amor de Dios, aparta ese arma!

Spender apretó el gatillo sólo una vez. Se oyó un leve zumbido. Durante unos instantes Biggs permaneció sentado a orillas del agua; luego se inclinó hacia adelante y cayó. El cadáver flotó con lenta indiferencia bajo las lentas corrientes del canal. Se oyó un hueco gorgoteo, y luego nada.

Spender guardó el arma y se alejó silenciosamente. El brillante sol de Marte le calentaba el dorso de las manos y le acariciaba las mandíbulas apretadas. No corrió; caminó como si nada hubiera cambiado, salvo la luz del día. Bajó hasta el lugar donde estaba el cohete. Algunos de sus compañeros desayunaban bajo un albergue construido por Cookie.

-Ahí viene el ermitaño -dijo uno de ellos.

-¡Hola, Spender! ¿De dónde sales?

Los cuatro hombres sentados a la mesa miraron a Spender, que los contempló a su vez silenciosamente.

-¡Mucho te interesan esas condenadas ruinas! -dijo Cookie riéndose y revolviendo una sustancia negra en una olla-. Pareces un perro en un campo de huesos.

-Es posible -dijo Spender-. Estuve averiguando cosas. ¿Si les dijera que encontré a un marciano rondando por los alrededores?

Los cuatro hombres dejaron los tenedores sobre la mesa.

-¿De veras? ¿Dónde?

-No importa dónde. Contéstenme a esta pregunta: ¿Qué sentirían ustedes si fuesen marcianos y un invasor devastara el planeta?

-Yo sé muy bien lo que sentiría -dijo Cheroke-. Llevo en mis venas algo de sangre cherokee. Mi abuelo me habló muchas veces de la historia de Oklahoma. Si hay algún marciano por los alrededores, yo estoy de su parte.

-¿Y ustedes qué dicen? -preguntó Spender, cauteloso.

Ninguno contestó. Sus silencios eran bastante elocuentes. Lo que encuentras es tuyo; si tu contrario te ofrece la otra mejilla, abofetéalo sin miedo, etcétera.

-Bueno -dijo Spender-; he encontrado un marciano.

Los hombres lo miraron de soslayo.

-Allá abajo, en una ciudad muerta. No esperaba verlo. Ni siquiera intenté buscar uno. Ignoro lo que hacía allí. He vivido cerca de una semana en la ciudad de un valle pequeño aprendiendo a leer los libros antiguos y contemplando las viejas obras de arte. Y un día vi a este marciano. Estuvo allí un momento y luego desapareció. No volvió hasta el día siguiente. Yo estaba allí estudiando la vieja escritura, y el marciano reaparecía una y otra vez, siempre más cerca. Hasta que un día [...] el marciano apareció ante mí y dijo: "Dame tus botas". Le di mis botas y dijo: "Dame tu uniforme y todo tu equipo". Se los di y me pidió mi revólver, y entonces dijo: "Ahora acompáñame y mira lo que pasa". Y el marciano vino al campamento, y ahora está aquí.

-No veo a ningún marciano -dijo Cheroke.

-Lo siento mucho.

Spender sacó el arma, y se oyó un zumbido apagado. La primera bala alcanzó al hombre de la izquierda, la segunda y la tercera a los que estaban a la derecha y en el centro de la mesa. Cookie, de cara al fuego, se volvió horrorizado y recibió la cuarta bala. Cayó de espaldas sobre las llamas y se quedó allí mientras las ropas le empezaban a arder. El cohete yacía a la luz del sol. Tres de los hombres estaban sentados, inmóviles, con las manos sobre la mesa. El desayuno se enfriaba ante ellos. Cheroke miraba a Spender, aturdido e incrédulo.

-Puedes venir conmigo -dijo Spender.

Cheroke no contestó.

- Puedes estar a mi lado en este asunto.

Spender esperó. Al fin, Cheroke pudo hablar.

-Tú los mataste -dijo, atreviéndose a mirar a los hombres.

-Se lo merecían.

-¡Estás loco!

-Quizá. Pero puedes venir conmigo.

-¿Ir contigo? ¿Para qué? -exclamó Cheroke, pálido, con ojos húmedos-. ¡Vete, fuera de aquí!

El rostro de Spender se endureció.

-De todos ellos, creí que tú entenderías.

-¡Fuera de aquí!

Cheroke echó mano a su arma.

Spender disparó por última vez y Cheroke dejó de moverse.


Crónicas marcianas. Ray Bradbury.

07 febrero 2007

El cacas

Ayer por fin terminé mis exámenes. Y puedo permitirme el lujo de "perder" el tiempo escribiendo aquí tonterías. :D

Precisamente, estudiando para mi último examen, estaba leyendo algo sobre el programa John the Ripper y, con esa inspiración que da estudiar, se me ocurrió pensar qué querría decir "Winnie the Pooh". Así que me puse a buscar, y "pooh" significa "caca". Winnie el Caca. A veces también llamado simplemente "Caca".

Me preguntaba por qué ese nombre tan poco cariñoso a un oso que se supone que es tierno y no asqueroso. En nuestra amiga la Wikipedia, cuentan que el hijo y también coprotagonista de los cuentos de A. A. Milne, Christopher Robin, tenía unos cuantos juguetes, entre ellos un osito, que inspiraron al padre para escribir las historias de Winnie the Pooh. Por lo visto, el pequeño llamó a su muñeco "Winnie" por un osito muy manso llamado Winnipeg que había en el zoo de Londres y "Pooh" por un cisne que vieron él y su padre en unas vacaciones (habrá que ver cómo estaba de limpio ese cisne para que se llamara así...).

Me pregunto cómo pudo conservar ese nombre en los cuentos, y que además nadie lo censurara... porque aquí, que sabemos relativamente poco inglés, decir "Winnie the Pooh" no significa nada, pero en RU y en EEUU me extraña que no se llevaran las manos a la cabeza :P



Un nuevo concepto para "mierda que chorrea"

03 febrero 2007

Harry??? :O

Ya falta poco para que podamos ver en el cine la 5ª entrega de Harry Potter, y se anuncia el último libro para julio de este año (principios de 2008 si lo quieres en español). Entre los nervios que eso conlleva (ains!! el ansiado final!!! ¿¿qué pasará??), he encontrado por casualidad unas fotos del entrañable Daniel Radcliffe. La dulce criatura, tan dispuesto y mono tras esas enormes gafas, ha crecido un poquito. Vea, compare, y si encuentra algo mejor...


antes
antes

despues
después


Deberían darse vidilla para terminar la... ummm... la... ¿septología? para el cine antes de que el pequeño tenga edad de tener nietos... ¡porque con hijos sí que le veo ahora mismo!

Me parece que si quiero ver Harry Potter cómoda en mi butaca, tendré que aprovechar el borrado de memoria post-examenil que está al caer, para así poder olvidar estas imágenes y el hecho de que el niño está haciendo una obra como su madre le trajo al mundo...

"But Equus, Peter Shaffer's unsettling play about a boy's erotic obsession with horses, is a challenge on another level."
www.thisislondon.co.uk


I can't believe my eyes

02 febrero 2007

Historias dedicadas

Los libros de segunda mano tienen algo especial. Es como si, además de la historia que hay escrita en ellos, llevaran con letras invisibles también las historias de las que han sido parte. Uno de los libros a los que tengo más cariño es uno que me tocó en una rifa benéfica, Chicas, ¿fundamos un club?, y aunque a veces me he planteado dejar que siga cambiando de manos, me veo incapaz de desprenderme de él. Pero no es de ese libro del que quiero hablar ahora.

La última vez que estuve en París no se me olvidó hacerme con una copia de El Principito (en francés, por supuesto, que si no no tiene gracia). De hecho, obligué al pobre David, mi compañero de viaje y a quien estaba empezando a conocer esos días, a patearse una larga calle en busca de librerías. La verdad es que fue una búsqueda curiosa: al entrar en una de ellas, le preguntamos al dueño si tenía El Principito.
-¿En francés? -nos preguntó.
-Sí.
-Entonces no.
- ¬¬U ...
Aún hoy me pregunto en qué idiomas tendría el libro.

La cosa es que al final llegamos a Gibert Jeune, en la Place Saint-Michel, donde hay todo un universo de libros de todos los tipos, edades y propósitos. Y allí encontré un par de Principitos de segunda mano, esperando que me los llevara. Uno es para mí, claro, y el otro es para una persona que valora mucho las letras, independientemente del idioma que las haya colocado ;)

La otra noche, intentando descifrar la biografía de Antoine de Saint-Exupéry y la dedicatoria que aparecían en mi librito, a pesar de lo poco que sé de francés (hace años le dediqué 3 días a aprender las cuatro cosas básicas), me llamó mucho la atención esta última:

À Léon Werth.El Principito
Je demande pardon aux enfants d'avoir dédié ce livre à une grande personne. J'ai une excuse sérieuse: cette grande personne est le meilleur ami que j'ai au monde. J'ai une autre excuse: cette grande personne peut tout comprendre, même les livres pour enfants. J'ai une troisième excuse: cette grande personne habite la France où elle a faim et froid. Elle a bien besoin d'être consolée. Si toutes ces excuses ne suffisent pas, je veux bien dédier ce livre à l'enfant qu'a été autrefois cette grande personne. Toutes les grandes personnes ont d'abord été des enfants. (Mais peu d'entre elles s'en souviennent). Je corrige donc ma dédicace:
À Léon Werth
quand il était petit garçon.

No sé si tienes tan poca idea de francés como yo, o si lo controlas totalmente. Pero por si acaso te diré que aquí el autor pide perdón a los niños por dedicarle el libro a Léon Werth, una persona mayor, aunque lo hace por tres razones:
1.- es el mejor amigo que tiene en el mundo
2.- su amigo Léon puede comprenderlo todo, incluidos los cuentos para niños
3.- Léon está en Francia, donde pasa hambre y frío (estamos en plena Segunda Guerra Mundial), y necesita a alguien que le consuele.
Para solucionar el problema, Saint-Exupéry le dedica el libro al niño que fue su amigo Léon, porque todas las personas mayores fueron niños alguna vez.

¿No te parece la mejor dedicatoria que has leído jamás?