31 enero 2008

Los Crímenes de Oxford

Ayer por fin conseguimos ver Los crímenes de Oxford de Álex de la Iglesia.


cartel

Álex de la Iglesia es un tanto especial y pasa como con Amelie: hay gente que no le encuentra la gracia, y gente a la que le gusta mucho. Yo estoy en el segundo grupo, y desde luego que no me ha decepcionado.

Algo que me encanta es la coherencia que tienen (como siempre) la historia y los personajes. A lo mejor precisamente por eso pierde misterio, pero prefiero mil veces que pase eso a un final sorprendente sacado de la manga, estilo Agatha Christie.

(Atención: spoilers de aquí en adelante!)

En mi corazoncito absolutamente lógico, no he podido dejar de sentirme identificada con el personaje principal, Martin. Tiene una fe ciega en su método, porque si las matemáticas son una verdad absoluta, partiendo de ellas puede llegar a más verdades absolutas: "Yo creo en el número pi". Y tiene una meta: dejar de ser mediocre, algo que le martiriza, y llegar a ser como su ídolo. Y cuanto más lo quiere, y cuanto más cerca está, más idolatriza a su profesor. Esto es curioso, porque al tener más contacto con él lo normal sería todo lo contrario: ver que es una persona normal, con miedos y manías, y que pierda ese halo mágico.


Martin y Seldom

Esta fijación por su meta hace que Seldom entre en un cuadrado amoroso, porque de hecho es el único que consigue ocupar de lleno los pensamientos de Martin: ni Beth, alguien a quien le cuesta controlarse y que resulta ser arrolladoramente exigente, ni Lorna, a quien no le faltan encantos pero sí mucha conversación. Lo cierto es que con una competencia así es fácil ganar.


Martin y Lorna

Mucha gente critica que Elijah Wood interprete a un machote irresistible. Pero es que en realidad interpreta a un "frikazo lechoso", según palabras textuales de Saricchiella, y ahí le pega todo. Si nos paramos un momento, sólo hay que ver que sus ligues no tienen ningún tipo de mérito: Beth es una solterona amargada que resulta ser su casera (nada más cercano en lo que fijarse), y está metida en el mismo mundillo que a él le gusta, una presa en principio fácil para ella; por su parte, Lorna se tira al primero que pasa, y el hecho de ser alguien nuevo ya es un aliciente para alguien que debe de haberse llevado a medio campus a su cama.


Elijah Wood

Para qué negarlo, a mí se me cae la baba con Elijah Wood desde que bien pequeñita vi Las aventuras de Huckleberry Finn y todo lo que hace me parece bien (excepto quizá fumar, debe de tener un aliento de chimenea :S). Cute.

Aparte del guión, me han llamado la atención algunos guiños (o al menos así me lo han parecido), como el amigo de Seldom que recuerda muchísimo a Stephen Hawkins, o la estupenda escena de la escalera de caracol, al más puro estilo de Hitchcock, recordando que las proporciones de la espiral que hay en las conchas siguen la serie de Fibonacci (vuelta a las matemáticas). Momentos gloriosos son la máquina Enigma (al menos para mí :P), el estupendo plano secuencia del principio y la voltereta de Leonor (tuvo que doler!). En general, me pareció genial que hubiera gente pasando constantemente por calles y pasillos, y el sentido tan circular que tiene todo.

Para terminar te dejo el reportaje que hicieron los de Caiga Quien Caiga en la rueda de prensa de la película. John Hurt está inmenso, Leonor Watling describe su personaje en la película, y Elijah Wood es tan mono como siempre, ea ;)




¿Alguien ha visto la novela original por alguna parte? Me pica la curiosidad... :)

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