12 mayo 2008

¡Pepinásperos!

Vuelve el Ciclo de Lecturas con otra entrada extra, esta vez a petición expresa de Saricchiella. Está inmersa (y no sé si ahogada) en un especial Roald Dahl, su escritor favorito de todos los tiempos, y me pasó este libro absolutamente genial sobre un personaje igualmente genial que responde a las siglas GBB para que dijera algo bonito sobre él.


Y no es por hacer la pelota sin más, pero es un libro que hay que leer... y releer. Por cómo empieza, por cómo acaba, por la magia de los sueños, por aquello en lo que no crees hasta que lo ves y aun así sigues sin poder creértelo, como la existencia de los asquerosos pepinásperos (y que, por cierto, la despiadada de Saricchiella te puede poner para merendar si te despistas). Sólo digo que te andes con ojo si sales a pasear por la noche, sobre todo si eres panameño, porque a los gigantes les gusta mucho el sabor a sombrero de los panameños ;)






-Dime una cosa -pidió Sofía-. Si no te comes a las personas, como los demás, ¿de qué vives?
-¡Ahí está el terribibile problema! -contestó el Gran Gigante Bonachón-. En este estrafafalarioso País de los Gingantes no crecen cosas tan ricas como las piñas y las furumbruesas. Sólo hay una porquería de vegetal, que se llama pepináspero.
-¿Pepináspero? ¡Pero si eso no existe!
El GGB la miró sonriente, enseñando unos veinte dientes muy blancos y grandotes.
-Ayer no creíamos en gingantes, ¿verdad? -dijo-. Hoy no creemos en los pepinásperos. ¡Y sólo porque nunca viste un pepináspero con tus ojitos! ¿Qué hay, por ijemplo, del saltapatitieso?
-¿Cómo? -quiso saber Sofía.
-¿O del rabinapistacho?
-¿Y eso qué es?
-¿O del sabandiperro?
-¿Del qué?
-¡Ja! ¿Tampoco oíste hablar de los vaquifantes?
-¿Son animales? -preguntó Sofía.
-¡Toma, y animales currientes! -declaró el GGB con cierto desdén-. No es que yo es un gigante muy sabio, pero me parece que tú es un guisante humano bastante tonto. Tienes la mollera llena de algondrón.
-¡Algodón, querrás decir! -le corrigió Sofía.
-Bueno, lo que yo quiero decir y lo que digo, es dos cosas muy dinferentes -contestó el GGB con aires de importancia-. Ahora te enseñaré un pepináspero.
El gigante abrió un armario enorme y extrajo de él la cosa más rara que os podáis imaginar. Su longitud era la mitad de un hombre normal, pero mucho más grueso. Lo que podríamos llamar su cintura tenía el tamaño de un cochecito para niños. Era de color negro, con rayas blancas a lo largo, y estaba cubierto de unos nudos abultados.
-¡Aquí tienes un repengunante pepináspero! -gritó el GGB, blandiéndolo en el aire-. ¡Yo lo chacha-chafaría! ¡Me da asquinosidad! ¡Lo tiraría lejos, lejos! Pero como yo no devoro guisantes humanos, como los demás gingantes, me toca pasar la vida mastica que mastica y traga que traga esta porquería de pepinásperos. Y si no los comiera, sería sólo piel y quesos.
-¿Quieres decir piel y huesos?
-¡Ya sé que es huesos! -contestó el GGB-. Debes comprender que no puedo evitar decir algunas cosas un poco evicocadas. ¡Hablo lo mejor pisible!
[...]
El GGB continuaba con el horrible pepináspero en la mano derecha, hasta que por fin se lo llevó a la boca y mordió un gran trozo. Empezó a masticar, y el ruido era tal que parecía que machacara témpanos de hielo.
-¡Es ascuroso! -masculló con la boca llena, de modo que los pedazos de pepináspero salieron disparados en todas direcciones como balas.
Sofía saltó de un lado a otro de la mesa, cubriéndose la cara con las manos.
-¡Qué porquería! -exclamó el GGB-. ¡Ascuroso! ¡Repungunante! ¡Cochinibundo! ¡Prueba tú misma esta puderidumbre!



El Gran Gigante Bonachón. Roald Dahl. (Traducción de Pedro Barbadillo).




Regalito: No puedo evitar añadir la descripción de uno de los sueños atrapados por el GGB:

"YO HI ESCRITO UN LIBRO Y ES TAN EMUCIONTE QUE NADIE LO PUEDE DEJAR. EN CUANTO AS LEÍDO LA PRIMERA LÍNIA LO ENCUENTRAS TAN ITIRISANTE QUE NO PUEDES PARAR ASTA LA ÚLTIMA PÁJINA. EN TODAS LAS CIUDACES LA JENTE ANDA CHOCANDO POR LAS CALLES PORQUE BA CON LA CARA UNDIDA EN MI LIBRO Y LOS DESTINTAS ITENTAN EMPASTAR LAS MUHELAS AL MISMO TIEMPO QUE LEN PERO NADIE ACE CASO PORQUE TODO EL MUNDO LE EN EL SILLÓN DEL DESTINTA. LOS AUTOMOVILISTAS LEN MIENTRAS CONDUCEN Y NO AY MÁS QUE CHOQUES EN EL PAÍS. LOS CIJURANOS LEN MIENTRAS OPERAN Y LOS PILOTOS LEN Y YEBAN EL ABIÓN A TOMBUCTÚ EN BEZ DE A LONDRES. LOS FUBOLISTAS LEN EL LIBRO MIENTRAS JUEGAN PORQUE NO LO PUEDEN DEJAR Y TAMBIÉN LOS ATILETAS OLÍMPICOS MIENTRAS CORREN. TODO EL MUNDO QUIERE SABER QUÉ PASARÁ EN MI LIBRO Y CUANDO DISPIERTO AÚN ME DURA LA ISCITACIÓN DE SER EL MEJOR ISCRETOR DEL MUNDO, HASTA QUE BIENE MI MAMÁ Y DICE QUE HA BISTO MI CUADERNO DE ESERCIJIOS Y QUE MI ORTOGRAFÍA ES DISASTROSA Y QUE ASÍ SON MIS NOTAS."

3 comentarios:

El gran halcón dijo...

Este libro es genial y merece la pena leerlo, además de por su fantástico contenido y su nivel de fantasía, por el hecho de apreciar o saborear el mal hablar de GGB.
Unos diálogos geniales y, sin olvidar, un finalazo con la aparición estelar de ... jejeje, tendréis que leerlo.

Gracias por este agradable recordar. ¡Aunque me huela a popotraques! :D

saricchiella dijo...

Gracias, pequeña! :D

Totalmente de acuerdo, este libro es genial. Y qué traducciones!! :D (frobscottle & whizzpopping = gasipum y popotraques. Impressive xDD).

Mis pepinásperos estarán hechos con amor, así que intentaré camuflar el malísimo sabor que tienen de natural xD

:******!!

pd.- Estoy ahogada... pero con todo lo demás :P A ver si puedo dedicarle un poco de tiempo a hacer un GRAN final para el especial :)

estrella dijo...

El gran halcón: Las palabrejas que utiliza el GGB son una delicia. Te dan ganas de leerle el libro a un niño :)
A un primo, por ejemplo :P

Saricchiella: El tema de los traductores es una cosa de la que no te das cuenta hasta que creces y te enteras de que el autor del libro no habla tu idioma. Y la verdad es que los que han traducido al español las obras de Dahl son unos verdaderos genios: Charlie y la fábrica de chocolate, o Cuentos en verso para niños perversos son para leerlos con eso muy en cuenta!

Espero que salgas del pozo sin fondo con una sonrisa... Personalmente, me estoy dejando las uñas intentando trepar el mío, pero hay que aguantar!
:***********!!